lunes, 8 de febrero de 2016

Un galope desenfrenado

Para empezar está el dimorfismo sexual: los hombres somos, mayoritariamente, más grandes y fuertes que las mujeres. No es un mérito ni tampoco un pecado, sólo el resultado de millones de años de evolución en los mamíferos. Estamos diseñados para la caza, la lujuria, el asesinato.

Yo, que peleo con uñas y dientes contra todo, incluso contra mí mismo (con irrisorios resultados), me reconozco en esa caricatura. Porque las caricaturas en el fondo siempre son el fruto de una verdad, a veces por fortuna y a veces por desgracia.

Dentro de cada hombre hay una locura sin motivo, un galope desenfrenado, un sinsentido de furia e ignorancia y esperanza. Yo lo siento en mi interior: el valor y el miedo se mezclan en mi corazón en una especie de afán puramente físico, palpitante, ciego, sexual.

3 comentarios:

Epolenep dijo...

Hola Jesús. Mira qué ha salido hoy en La Vanguardia:

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20160209/302008780090/si-un-hombre-se-pavonea-las-mujeres-cantan-para-hacerle-callar.html

Un abrazo ;-)

Jesús Miramón dijo...

Siempre me han gustado las contras de La Vanguardia. La de hoy es muy interesante, aunque, no sé por qué, tengo un gen (otro, no tengo uno bueno) que me hace desconfiar de las menciones a los viajes astrales, las aguas internas, etcétera. Acepto que las mujeres nos protegen -a los hombres- de nuestra propia estupidez, pero tal vez se deba a que se cumple escrupulosamente en mi caso.

Los hombres... Leyendo la entrevista, sobre todo cuando el protagonista contradice la fama de guerreros de los maoríes, recordé de mi época de antropólogo aficionado, cuando vivía en Gerona, un estudio que hablaba del canibalismo en Nueva Zelanda cuando las especies que cazaban fueron extinguiéndose una a una. Algunos tribus llegaban a enjaular a sus prisioneros y cebarlos antes de consumirlos. Tal vez no fuese el caso de los waitaha.

Un abrazo.

Epolenep dijo...

Jajaja! A mi también me hizo mucha gracia cómo evita dos veces la pregunta sobre la violencia:-) Sólo que me resonó el texto después de leer el tuyo...
Lo que yo creo, al menos en mi caso, es que dentro de mi tengo a un hombre y a una mujer velando para protegerme de otras cosas que también tengo por ahí...del miedo, de la ira, de la estupidez. Entre todo vamos haciendo.