viernes, 28 de mayo de 2010

Cuarenta y siete

Nunca imaginé que cumpliría cuarenta y siete años. Nunca imaginé que llegaría a pesar más de cien kilos, que tendría el pelo blanco, que tras veintiocho años seguiría enamorado de la misma mujer.

Imaginé que moriría joven, delgado y maldito tras recorrer medio mundo. Imaginé que me acostaría con centenares de mujeres de todas las razas. Imaginé que mi especie colonizaría el espacio y yo, antes de morir dramáticamente joven y maldito, estaría allí para verlo.

Los vencejos giran sobre los tejados en el aire cargado de electricidad que precede a la tormenta. Ellos, como las hileras de hormigas que cruzan los caminos o las campanadas de la iglesia de San Pedro, son piezas imprescindibles en el mecanismo que da cuerda a este mundo. A estas alturas de mi vida, qué paradoja, me gustaría imaginar algo verdaderamente imposible: que dispondré del tiempo necesario para enumerarlas, para describirlas todas.

26 comentarios:

andandos dijo...

Tampoco imaginaste que tanta gente que no te conoce personalmente te felicitaría, Jesús. Imagino que es tu cumpleaños, o lo va a ser. Felicidades, pero ojo con los kilos.

Un abrazo

Ofelia Gasque Andrés dijo...

Felicidades Jesús¡!¡

No sé porque ni que relación tiene con tus deseos pero te voy a contar algo. Imaginate que vives aislado, no tienes nada y quieres beber vino. Tienes dos modos de conseguirlo: buscas una vid y va y la encuentras, esperas a que la uva esté madura, la pisas, dejas fermentar el líquido, pasa un año y luego te lo bebes. El otro modo es que un día aparece un amigo que se ha vuelto loco buscándote y bajo el brazo ¿que trae? una botella de vino para celebrar el encuentro.
Me parece que te cuento esto porque quiero imaginar que no hay un solo modo de conseguir hacer realidad lo que imaginamos.

47 besos*

Elvira dijo...

¡Muchísimas felicidades, Jesús! Te deseo todo el tiempo necesario para enumerarlas y describirlas. Y que sigas con salud y con amor. Enhorabuena por todo lo que has conseguido hasta ahora.

Muchos besos

Anónimo dijo...

felicidades, jesús!!!
la vida nos sujeta porque no es como la esperábamos
entre otras muchas cosas

Ángel Ruiz dijo...

Felicidades! (y tiempo para seguir contando).

La de la ventana dijo...

Jesús, me dejas de pasta de boniato, te lo prometo. Lo del pelo blanco, vale (al menos, tienes aún pelo... jajajjaja... mala soy...), pero ¿en serio pesas más de cien kilos? Pon remedio a eso pero ya. Por salud, y porque el Jesús delgado que fuiste debe estar agobiadísimo detrás de tanta carne...

¡Feliz Cumpleaños!

Jesús Miramón dijo...

Muchas gracias a todos. Lo cierto es que a estas alturas de mi vida soy más feliz de lo que nunca llegué a imaginar, del modo más tranquilo. Besos y abrazos.

NáN dijo...

No hagas mucho caso, Jesús, un poco de obesidad, si eres ágil y paseas y te chequeas y estás bien, y comes sano, como parece, no ofende al cuerpo.

Los que tenemos el pelo blanco parece que resistimos bien la calvicie (después de dos años del rapao de monje zen que me hace Lola en casa, me he negado y ahora lo tengo casi de hippy).

Lo dijo muy bien José Luis: somos desastrosos futurólogos. No habíamos previsto que íbamos a conocernos tantos y tanto. Que se iban a crear lazos reales de cariño. Y que mucho de verdad hay en ellos, porque cuando he acabado conociéndolos, no he tenido ningún fallo. Que no colonizamos el frío espacio, pero sí nos enviamos palabras cálidas.

Seguir con la misma pareja tantos años, llevándose bien, es un regalo.

¿qué más?

Ah, sí: ¡muchas felicidades, jovenzuelo! De mi cumple, estaba bebiendo ahora un Johnny Walker de 12 años. El siguiente chupito va por ti. Ojalá compartamos uno algún día.

Enumera y describe: es el mundo del que gozamos.

Jesús Miramón dijo...

Querido Nán, quiero decirte una cosa: tú, junto a Elvira y Ofelia, habéis sido mis descubrimientos más bonitos en estos últimos tiempos de navegación. A las personas que no frecuentan estos territorios digitales les cuesta entender que lleguen a establecerse relaciones personales, pero nosotros sabemos que así es, ¿verdad?

Vale, de acuerdo, debería adelgazar, pero también es cierto que soy más bien alto y estoy teóricamente sano, lo cual no impide que cíclicamente me proponga hacer algo al respecto, (como al cumplir años, por ejemplo). En cualquier caso sé que los consejos de los amigos siempre vienen dados por el cariño.

Dentro de un rato voy a acudir al ensayo de cada viernes, ya sabes, a cantar y cantar y cantar, pero antes voy a tomarme un whisky con hielo, bueno, en realidad un bourbon con hielo, a vuestra salud, a la salud de todos vosotros, los que intervenís en este cuaderno y los que no lo hacéis, los que me acompañáis desde hace seis años, desde Innisfree, y los que habéis recalado aquí ayer. Somos viajeros de una misma nave. Salud.

Elvira dijo...

Me hace mucha ilusión lo que has dicho. El gusto es mío, poeta!!!

Otro beso agradecido

La de la ventana dijo...

Era broma, Jesús... No me cabe duda de que lo tienes bajo control. Pero es que yo vivo con un tirillas que pesa la mitad que tú...

Ofelia Gasque Andrés dijo...

Ay Jesús¡!¡Que lindo....
es verdad que algunas de las relaciones que se crean son muy de verdad, muy de alma, porque de cuerpo...sólo conozco una parte de tu cabeza:))
Es placer para mi alma conocerte***

Miguel Ángel Velasco Serrano dijo...

Siempre llego tarde a los sitios. Si son 47 que lleguemos a saludarnos a los 74, o más.
¡Felicidades!

NáN dijo...

Satisfecho me dejas.

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Miguel Angel, ¿a los 74? Perfecto. Un saludo.

:-)

Miguel Ángel Velasco Serrano dijo...

Yo llego a ellos en 12, ¿tú crees que podré esperarte 27? Casi me conformo con que me saludes en los míos.

tere dijo...

Te felicité anoche y me atrevo ahora a hacerlo desde este fantástico blog, que cada día es lo primero que leo al encender el ordenador. Querido amigo:muchas felicidades y que sigamoas disfrutando de tu cariño, tu amistad, tu buen hacer musical y tu intelectualidad que llega a todos.
Un ABRAZO

Jesús Miramón dijo...

Gracias, mi maravillosa directora, ya sabes que te quiero mucho. Un beso. Nos vemos el viernes si no coincidimos antes.

estrella dijo...

Es un poco tarde, pero seguro que no importa ¿verdad? ¡Felicidades, Jesús! ¡¡Felicidad para ti!!

¡Qué joven! y no digas que no porque lo eres, sobre todo si me tienes en cuenta a mí, o mejor, a mi edad, jajajaja!!

Sé que eres un hombre feliz. Tus palabras son reflejo de esa serenidad y bienestar. En esta felicitación va mi deseo de que ese sentimiento siga en ti.

Buen domingo, Jesús, y buen domingo para todos los que nos encontramos por acá.

Jesús Miramón dijo...

Muchas gracias, Estrella, nunca es tarde para recibir buenos deseos, que son los que yo también te envío. Buena tarde de domingo y buena semana.

Portarosa dijo...

Querido Jesús, yo también quiero felicitarte, y lo hago de corazón.
Te deseo lo mejor; o que sigas con lo mejor, cabría decir :)

(Parece que andamos cerca en más cosas que en el nombre de nuestros hijos...)

Jesús Miramón dijo...

Gracias y muchas felicidades también a ti, Porto, ¡felices cuarenta, si las cuentas no me fallan! Un abrazo muy fuerte. Te deseo todo lo mejor.

A filla do mar dijo...

Llego tarde, pero no quería quedarme sin felicitarte.

Un beso enorme, Jesús.

Jesús Miramón dijo...

Muchísimas gracias, Filla do mar, para estas cosas nunca es tarde. Un beso.

:-)

Luna dijo...

Glub....
Felicidades.

Jesús Miramón dijo...

Gracias, Luna. Glub. Digo: muac.